Llaves partidas y cerraduras que no giran
Una llave que se parte dentro del bombín suele avisar antes: llevaba tiempo costando girarla y un día cede. Extraemos el trozo sin dañar el cilindro siempre que es posible y comprobamos por qué se ha llegado a ese punto. Muchas veces el culpable es una cerradura sucia o reseca que obliga a forzar la llave, algo muy frecuente en viviendas cercanas al mar.
Si la cerradura se ha quedado atascada, desmontamos, limpiamos y engrasamos el mecanismo con productos que no atraen la arena ni el polvo. En pisos que pasan meses cerrados es habitual encontrar pestillos pegados y muelles vencidos por la humedad. Cuando la reparación es suficiente, la dejamos funcionando; cuando no lo es, te lo decimos y te enseñamos la pieza dañada.
Puertas descuadradas por el uso y la humedad
Con el tiempo las puertas se mueven: las bisagras ceden, la madera se hincha con la humedad y el marco se asienta. El resultado es una puerta que hay que empujar o levantar para cerrar, y un resbalón que ya no entra en el cerradero. Ajustamos bisagras, cerradero y cerradura para que la puerta vuelva a cerrar sola y con suavidad, sin forzar el mecanismo cada vez.
En los portales de las comunidades es un problema muy común. La puerta de la calle se abre cientos de veces al día, recibe el viento del mar y termina por no encajar, de modo que se queda entornada y cualquiera puede colarse. Revisamos el muelle de cierre, la cerradura y el cerradero, y la dejamos cerrando por sí sola para tranquilidad de todo el edificio.
Después de un intento de robo
Si al volver a casa ves marcas en la puerta, el bombín arañado o la cerradura que no responde igual, es probable que alguien haya intentado entrar. Lo primero es que puedas cerrar tu vivienda esa misma noche. Revisamos la cerradura, el cilindro, el escudo y el marco, reparamos lo que haya quedado tocado y sustituimos lo que ya no ofrezca seguridad.
Además de arreglar el daño, te contamos por dónde lo han intentado y qué punto de la puerta conviene reforzar para que no vuelva a pasar. Si necesitas presentar una denuncia o un parte al seguro, te recomendamos hacer fotos de los desperfectos antes de que empecemos. Después te explicamos por escrito lo que hemos encontrado y lo que hemos hecho.