Cuándo toca cambiar el bombín
Hay momentos en los que cambiar el cilindro es la decisión más sensata. Si has perdido las llaves y en el llavero iba algo con tu dirección, si te han robado la mochila en el paseo o si acabas de comprar un piso y no sabes cuántas copias hay repartidas, lo razonable es que la cerradura deje de reconocer esas llaves. Es un trabajo sencillo y limpio que no obliga a tocar la puerta.
Otras veces el aviso llega del propio mecanismo: la llave entra con dificultad, hay que empujar la puerta para girarla o se queda enganchada a mitad de vuelta. En la costa, el desgaste se junta con el salitre y los muelles internos pierden fuerza antes de tiempo. Revisamos la cerradura y te decimos si basta con limpiarla y ajustarla o si el cilindro ya ha llegado al final de su vida.
Pisos de alquiler y cambios de inquilino
En la Playa de San Juan muchos pisos cambian de ocupantes cada temporada: alquileres de curso, contratos de verano y apartamentos que se reservan por semanas. Cada salida deja atrás llaves de las que no siempre hay constancia. Por eso a muchos propietarios les proponemos renovar el cilindro entre contrato y contrato, y entregarles las copias justas para el nuevo ocupante y para la gestión del piso.
Si tienes varios apartamentos en el mismo edificio, o la puerta del piso y la del trastero usan llaves distintas, podemos organizar los cilindros para que te resulte más cómodo llevar la cuenta. Lo hablamos contigo antes de montar nada, para que el sistema encaje con la manera en que gestionas los alquileres y no te complique el día a día ni el de tus huéspedes.
Cerraduras de sobreponer y de embutir
No todas las puertas llevan la misma cerradura. En los edificios más antiguos del barrio todavía se ven cerraduras de sobreponer atornilladas por dentro, y en las puertas blindadas de los bloques nuevos lo normal es una cerradura de embutir con varios puntos de cierre. Cambiamos las dos, y si la pieza vieja ya no tiene recambio, buscamos una equivalente que encaje en el hueco sin reformar la puerta.
Cuando cambiamos el cilindro aprovechamos para medirlo bien, porque un bombín que sobresale demasiado de la puerta es más fácil de romper desde fuera. Te enseñamos la diferencia, comprobamos que la llave gira suave con la puerta cerrada y abierta, y te entregamos las copias en mano. Si quieres dar un paso más en seguridad, te contamos qué opciones tienes, sin compromiso alguno.